Proyectos Actuales

Proyectos Pasados

Posición preocupante del MIMDES PDF Imprimir E-mail

CARTA ABIERTA

 

 Abancay, 06 de enero de 2012

A:        ANA JARA VELÁSQUEZ

           Ministra de la Mujer y Desarrollo Social - MIMDES

 Distinguida señora, previo un cordial saludo, la Federación de Mujeres de la Región Apurímac - FEMURA, la Asociación de Regidoras de la Región Apurímac – ARERA, la Asociación de Regidoras de la provincia de Abancay – AREPA y el Centro para el Desarrollo Humano - CDH, ante sus declaraciones vertidas el 21 de diciembre del 2011 en un medio de comunicación respecto a que el Ministerio de la Mujer debe “proteger al núcleo básico de la sociedad, que es la familia”, y por tanto, convertirse en el Ministerio de la Familia”, expresamos lo siguiente:

 

Señora Ministra, la gran misión encargada al sector que hoy le toca representar es la implementación de políticas públicas que afirmen el ejercicio de los derechos de sectores históricamente excluidos, como las mujeres, para que tengan las mismas oportunidades que los varones; es decir, “ser rector de políticas públicas en materia de equidad de género, protección y desarrollo social de poblaciones vulnerables y que sufren exclusión, garantizando el ejercicio de sus derechos a fin de ampliar sus oportunidades”. Y en este rol queda una inmensa agenda pendiente en nuestro país. ¿Y sabe usted por qué?

 

Porque, en nuestro país como en gran parte del mundo, las mujeres siguen siendo ciudadanas de segunda categoría, por ello no llegan a ocupar ni el 30% de cargos públicos. En nuestra región Apurímac, por ejemplo, de 80 alcaldes solo una es mujer. Esto pasa porque las mujeres todavía no somos vistas como ciudadanas, sino como alguien que está al servicio del “núcleo familiar”.

 

Porque, todos los días existen titulares a todo color sobre el rostro quemado o la muerte de una mujer por ser mujer, y porque 06 de cada diez mujeres son víctimas de violencia física, y 02 han sido víctimas de violación sexual antes de los 15 años. Apurímac es la primera región del Perú con incidencia de violencia física grave con un 38.8%, el 100% de mujeres de un distrito afirman que fueron abusadas sexualmente por sus propios esposos y por eso tienen tantos hijos.

 

Porque, la violencia contra la mujer obedece a una estructura de dominación machista en el que se considera a la mujer como un objeto maltratable; y es una de las peores atrocidades cometidas contra nuestros derechos en estos tiempos. También debe usted saber, que de la población analfabeta, la mayoría son mujeres, las más pobres entre los pobres, desempleadas y mal pagadas, madres solteras, embarazadas adolescentes, esclavas sexuales, en estos tiempos y en todos los que existieron.

 

Por estas razones, señora Ana Jara, no hay razón para seguir postergando aún más nuestros derechos y colocarlos en el marco de la Familia, los problemas de la mujer los sufrimos las mujeres por ser mujeres y ello no significa que sean iguales a los problemas familiares. Es más,  hay investigaciones que indican que la violencia sexual contra las niñas en general, el 78% de los casos, se produce en la casa de la familia y los perpetradores son personas de la familia  o muy cercana a ella ¿cómo proteger a este núcleo familiar?

 

En ese sentido, usted debiera contribuir a resolver estos graves problemas, para lo cual requiere  entender la magnitud, el significado y las implicancias de dar continuidad a las políticas de reducción de brechas de desigualdad e inequidad entre varones y mujeres en el Perú, como competencia básica para desempeñar el rol de MINISTRA DE LA MUJER.

 

Creemos que la mujer peruana tiene derecho a contar con un ministerio que contribuya a su realización plena y cumplir con el rol histórico que la sociedad demanda.

 

 

Respetuosamente,

 

 

Federación de Mujeres de la Región Apurímac         Centro para el Desarrollo Humano      Asociación de Regidoras de la Región Apurímac